jueves, 7 de agosto de 2014

MAMITA ASUNTA, ESPERANZA DE LOS POBRES

MAMITA ASUNTA, ESPERANZA DE LOS POBRES
 por: Adrián Quispe

Llallagua nuestro pueblo minero, es un pueblo en fiesta, en danza, en canto; ni el hambre ni las penas, ni los desastres impiden que se organice una fiesta. Los llantos, las penas y todas las luchas lo llevamos cantando y hacemos de ella muchas veces la trinchera de luchas por días mejores para nuestros hijos, porque entendemos en nuestra cosmovisión minero-campesina, que la fiesta es el encuentro con el “otro” con la comunidad con la cultura con la fe, con nuestras raíces, con nuestra mamita Asunta.
Hoy a días se celebrar la fiesta de “15 de agosto” asunción de María al cielo, reviven memorias y deseos de días mejores para nuestro pueblo, tal como cuando los discípulos acompañados por la madre de Jesús les impulsara a seguir adelante con la fe, porque precisamente, María era una mujer de mucho coraje pero con un gran corazón que supo acompañar a su hijo en los peores momentos de la vida, así también lo hiso con los discípulos y la primera comunidad cristiana. Este mismo espíritu acompaña hoy a nuestro pueblo impulsándonos a la esperanza, tal como ocurrió desde el momento que se le apareció al minero o cuando en el lugar llamado “llamacancha” se le apareció a un campesino; la manifestación de Dios (teofanía) es la misma, puesto que el amor de Dios no es indiferente a nuestra realidad Norte potosina. Es decir, el Dios de la vida y la historia, a través del corazón de María Asunta, esta presente en medio de nosotros para recordarnos que la vida va mas allá del sufrimiento, de lo material, de la historia; se trata de vivir los valores de la familia, la cultura, de reafirmar nuestra identidad norte potosina de lucha y vanguardia pero desde el corazón de María y no solo desde postulados políticos y sociales. Este sentido de liderazgo y fe podemos encontrarlo en siguiente afirmación:
“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. Homilía de Benedicto XVI (2010)
Hoy la diferentes danzas y ofrendas así como las promesas que ofrecemos a la virgen no han cambiado, se trata de vivir la fe y practicar los valores socioculturales, se trata de heredar a nuestros hijos el impulso vital de un horizonte que está más allá de lo material que ningún gobierno podrá darnos si nosotros mismos no lo conseguimos; si esto es así, los llallagueños y llallagueñas, estamos llamados a vivir en una comunidad donde la cuna del liderazgo y compromiso es ejercido desde un talante materno(corazón de María), pero con una fuerza vigor del minero y el campesino porque, solo de este modo podremos seguir siendo la vanguardia de lucha y de fe que nos heredaron nuestros ancestros quechuas y aymaras pero también los líderes sindicales probos y comprometidos que han reivindicado conquistas históricas para nuestro país.
Por eso la mamita Asunta nos llena de esperanza y fe, cual madre quiere y anima a su hijo a seguir adelante a buscar días mejores, por eso la celebración de la fiesta no solo es la vivencia de fe y
cultura, sino la irrupción de alegrías que serán perdurables para la familia, el pueblo y el país, puesto que la asunción (ascensión-subir al cielo), es la premonición de que sus hijos e hijas recorrerán las huellas de María hacia el encuentro con nuestro padre, porque sabemos desde nuestra espiritualidad andina que el pueblo camina siempre hacia arriba.
Mamita asunta, gracias por hacernos tus hijos hoy venimos a ti para contarte nuestras penas y alegrías, para llorar en tu regazo nuestras tristezas; te pedimos perdón por nuestras faltas y errores, perdón por la falta de solidaridad y amor en la familia. Danos tu bendición, danos un corazón fuerte para luchar en esta vida tan ingrata, danos prosperidad para nuestros hijos, que nunca nos falte tu amor, tu protección, tu perdón. Mamita asunta llena nuestros corazones de paz, de salud, de amor de nuestro Dios. Bendícenos..! Así sea.