ENSAYO SOBRE EL INFORME DE LAS CONCEPCIONES Y PRÁCTICAS DE VALORACIÓN EDUCATIVA DE LOS PUEBLOS INDIGENAS ORIGINARIOS. Adrián Quispe
El modelo educativo sociocomunitario productivo plantea nuevas categorías y enfoques de la evaluación, se trata de redimensionar el carácter holístico enmarcado en las cuatro dimensiones; en esta línea la evaluación comunitaria de los pueblos indígenas originarios plantea una mirada intercultural e intracultural de procesos de valoración de los procesos educativos.
Este hecho conlleva cierta complejidad puesto que por una parte, el PROFOCOM concibe a la evaluación integral como parte del proceso educativo, como: democrática, participativa, continua, integral, cooperativa, sistemática, cuali-cuantitativa, diagnóstica, formativa y de resultado. Evalúa y registra de manera permanente, mediante procedimientos integrales y comunitarios el proceso de apropiación de los conocimientos y construcción de las nuevas habilidades y destrezas. Por otra parte, la valoración, evaluación educativa en las comunidades indígenas, no toma en cuenta su cosmovisión, sus formas de apropiación del saberes y conocimientos, al parecer, fueron relegados por otros temas más amplios como la descolonización de la educación y la participación de actores sociales y políticos; aunque desde el punto de vista epistemológico la EIB y la EIIP ya plantearon la valoración de conocimientos y saberes de los pueblos indígenas al currículo de la educación formal.
En este sentido, no esta muy claro que la intraculturalidad corresponda al enfoque de la educación indígena originaria, como educación comunitaria, donde los saberes, los procesos cíclicos de transmisión intergeneracional, así como la transmisión de conocimientos mediante la oralidad y la lengua propia, generaron distintas prácticas valorativas cuyo énfasis es precisamente lo actitudinal y lo valórico ligadas a la cosmovisión. En este entendido, pensar la escuela como institución ordenadora de valores sociales, prácticas culturales, de distinción, diferenciación y segmentación, de las personas y las comunidades, dan lugar a una visión desarticulada de la realidad, contraria a los principios holísticos e integradores de los procesos de enseñanza/aprendizaje comunitarios.
En consecuencia una problemática planteada surge sobre la pertinencia o no, de sistemas de evaluación y calificación con relación a las prácticas de valoración propias de las naciones y pueblos indígenas originarios, aunque en teoría la evaluación desde el enfoque del PROFOCOM es parte del proceso educativo participativo comunitario que analiza y valora la formación integral y holística de las y los participantes para lograr la transformación social.
LA MIRADA INTRACULTURAL
Desde la perspectiva de la interculturalidad se sugiere que la evaluación del aprendizaje no debería restringirse al individuo, sino que esta debe entenderse en el seno de la familia y la comunidad en su conjunto como portadora y transmisora de conocimientos y saberes. En este
entendido el seguimiento a procesos valorativos de la comunidad carece de enfoques e instrumentos que posibiliten una adecuada valoración mas real y objetiva de los aprendizajes.
En este ámbito los pueblos indígenas de nuestro país, toman a la evaluación como un proceso de interés común, colectivo y comunitario, donde la objetividad de lo aprehendido no esta en un individuo sino autoafirmación comunitaria, esto desde una perspectiva intracultural.
En conclusión, la evaluación en la educación comunitaria, interrelaciona distintos puntos de vista, sean estos conocimientos, actitudes, comportamientos y prácticas que son desarrolladas por la persona, la familia y la comunidad, cuya única limitante es el seguimiento y la sistematización de los mismos que emerge desde y en la comunidad.
LAS PRÁCTICAS CULTURALES Y LA TRANSMISIÓN DE CONOCIMIENTOS
Las actividades denominadas culturales son parte de la ritualidad de los pueblos indígenas originarios, la simbología y la celebración se constituyen en referentes centrales de la sentí-vision y cosmo-visión, por lo que la valoración-evaluación se da según las decisiones que las comunidades toman respecto a los conocimientos y sus procesos de transmisión y socialización.
Por tanto, desde la perspectiva queda claro que los valores socioculturales de los pueblos indígenas originarios, reúnen una serie de referentes y criterios, los cuales revelan que existe una enseñanza intrínseca de valores que va más allá de lo procedimental. Por tanto, la valoración y evaluación no deberían restringirse a las habilidades y técnicas, sino que estas deben estar íntimamente relacionadas con los valores sociales y los elementos filosóficos y espirituales que son parte de la vida comunitaria.
LA EVALUACIÓN EN LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS
La respuesta a las preguntas ¿Cómo evalúan?,¿Quiénes evalúan en los pueblos indígenas originarios? ¿Qué evalúan?¿Dónde y cuándo evalúan? ¿Qué términos utilizan para evaluar? es posible encontrar respuestas al interior de la experiencia valorativa de las comunidades indígenas.
La valoración y evaluación en los pueblos indígenas son parte de las decisiones colectivas, comunitarias, estas se dan sobre todo, en los roles de los miembros de la comunidad, por lo mismo, los comportamientos, las actitudes, las capacidades y las expectativas esperadas, son referentes para el enaltecimiento o sanción.
En consecuencia, los pueblos indígenas originarios entienden la evaluación como parte de un proceso más amplio, que se puede entender como un conjunto de criterios sistémicos que se utilizan para reconocer, apreciar y distinguir acciones, procesos, productos, individuales y comunitarios. La evaluación y valoración en los pueblos indígenas corresponde a la comunidad como corresponsable de la formación de sus integrantes a través de una serie de ritos y simbolismos, por lo que los criterios de evaluación va en relación a las personas y su
comunidad como parte de los procesos de apropiación de la cultura y no así como criterios abstractos, no situados ni contextualizados.
Así mismo, los criterios para evaluar a las personas que enseñan y para considerarlas especialistas, tiene que ver con el conocimiento, la experiencia así como las actitudes y los comportamientos como ser: la dedicación, la paciencia, la perseverancia, la fe, la voluntad y otros. Por otra parte, el rol de la familia es importante en este proceso de valoración y evaluación como espacio ideal de transmisión, socialización de saberes y conocimientos.
Desde nuevo modelo, La evaluación en la comunidad se la puede abordar desde diferentes ángulos, particularmente desde las vocaciones productivas y la actividad principal a la que se dedica cada pueblo indígena o comunidad donde los valores socioculturales vinculados a la comunidad cobran sentido. En este entendido, la evaluación no pretende dar cuenta de los aprendizajes de manera oral o escrita en un papel para calificar lo que alguien ha aprendido como parte de su experiencia en la vida comunitaria; consiste más bien en una valoración multi-actoral, compuesta de distintos puntos de vista, que busca reflexionar sobre los conocimientos, las habilidades, las actitudes y las decisiones para mejorar el aprendizaje de algo concreto en el proceso mismo de trasmisión de los saberes y conocimientos.
En resumen, la práctica evaluativa de los pueblos indígenas son: La observación continua, detallada y reflexiva de las actitudes y habilidades de las personas en el qué hacer de las prácticas culturales comunitarias que bien podríamos enmarcarlas en las cuatro dimensiones de la persona humana. Así mismo, el proceso de aprendizaje debe estar orientado al logro de objetivos en diálogo y reflexión con la familia, la comunidad para el desarrollo y fortalecimiento de persona en y desde su comunidad.
CRITERIOS DE PROCESO EVALUATIVO
Los pueblos indígenas originarios conciben la evaluación como un proceso y no solamente como un fin, los criterios que se asumen toman en cuenta el desarrollo de la trasmisión y apropiación de conocimientos y saberes. Los aspectos que se toman son: El tiempo en que se realizan las prácticas culturales, los lugares y espacios significativos, el desarrollo de las destrezas en el manejo de los instrumentos o herramientas utilizadas, la acumulación de experiencia, la dedicación, el esfuerzo y la incorporación de los valores socioculturales
Criterios de resultados
La evaluación en los pueblos indígenas originarios se asume los procesos como los resultados, es decir, la calidad educativa es entendida como una serie de actitudes valoradas desde el punto de vista comunitario como son la experiencia y el conocimiento de la tradición vinculada a la vivencia de la comunidad. Tal es el caso de un sabio abuelo que cuenta con estos dos criterios.
En este sentido, el espacio y el tiempo son categorías complementarias, porque se evalúa en los diferentes espacios sociales y actividades culturales. Espacios sociales como el hogar, el lugar de trabajo, reuniones o asambleas comunitarias, fiestas y celebraciones rituales y en la interacción con las demás personas.
Terminología utilizada para la evaluación
Los pueblos indígenas en la riqueza lingüística de los idiomas, destacan una serie de términos, conceptos, frases y expresiones que no sólo funcionan como equivalencias a las terminologías educativas y evaluativas empleadas en castellano, sino que expresan el sentido que guardan las palabras con relación a las concepciones y prácticas valorativas, los cuales van mas allá de la mera definición de la palabra, sino que estas a través de ellas los contenidos culturales y visiones particulares respecto a la transmisión de saberes y los conocimientos adquieren un sentido y significado integral de la vivencia. Sin embargo nos encontramos aquí con una camisa de fuerza puesto que estas deben estar dentro del marco constituido por el Sistema Educativo Plurinacional.
CONCLUSIONES:
El aporte de la evaluación comunitaria de los pueblos indígenas, plantea interesantes perspectivas que se debe tomar encuentra en la practica educativa, sin embargo no queda claro la aplicación concreta en el sistema de evaluación que plantea el reglamento en actual vigencia.
El informe concluye que es posible hablar de una evaluación comunitaria, siempre y cuando se entienda la evaluación valoración, aun así la valoración conlleva un matiz ideológico que no agota la comprensión de la valoración de los pueblos indígenas donde llevan referentes y sentidos culturales ligados la comunidad y al cosmos.
La evaluación comunitaria y sus parámetros planteados adecuados a la visión holística e integral no agota la vivencia y cosmovisión de los pueblos, por lo que no se puede cosificar ni al individuo ni la comunidad desde perspectivas metodológicas ligadas a la lógica y pensamiento occidental.
Es necesario integrar en el reglamento de evaluación, así como en el currículo regionalizado el sentido formativo holístico del aprendizaje, los saberes, conocimientos y valores socioculturales que ordenan la vida en comunidad “transfondo cultural” que no es sino la cosmovisión plasmados en los ritos de iniciación, ritos de paso, tradiciones, costumbres, fiestas y otros que conllevan connotación espiritual.
La evaluación comunitaria no consiste simplemente en un sistema complejo de estrategias, procesos y resultados que interrelacionan distintos puntos de vista, sino que estas deben concretizar o abstraer sentidos y categorías sobre saberes, conocimientos, actitudes, comportamientos y prácticas que son desarrolladas por la persona, la familia y la comunidad.
Los criterios de proceso y resultado, son complementarios y toma en cuenta diversos aspectos, como los tiempos en que se realizan las prácticas culturales, los lugares y espacios significativos, por lo mismo, la evaluación comunitaria es una práctica social comunitaria que
refuerza, reafirma, revisar, reinventa expresiones culturales e identidades colectivas que va más allá del aula.
0BSERVACIONES:
1. Falta de claridad conceptual de términos como ser: valoración, evaluación y calificación, el autor en algunos casos los usa en la misma categoría.
2. EL planteamiento de la evaluación no es asumida desde el punto de vista de la gestión educativa, por lo que hace de ella una parte fuera del todo.
3. Se usa arbitrariamente los términos como la individualidad, colectividad y otros sin valorar la carga ideológica y política que estas conllevan.
4. Se utilizan categorías de valoración estética, ética, cuya concepción de mundo es distinta del enfoque filosófico del modelo educativo socio-comunitario.
5. La evaluación comunitaria carece de un enfoque de interculturalidad vinculada en entorno a la consolidación de currículos regionales y el currículo único.
6. La concepción de la evaluación como proceso reflexivo, sistemático y riguroso de indagación sobre la realidad, no considera las situaciones, explícitas e implícitas de vivencias en contextos sociocomunitarios en su hábitat.
7. Las prácticas de valoración y evaluación de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios (NPIOs), debe partir de actividades culturales asi como de las distintas celebraciones y ritos practicados en el ciclo agrícola.
8. Los aspectos sobre la motivación y género tratados en el informe, no son coherentes con el enfoque integral y holístico que plantea el modelo, puesto que en ella se valora la complementariedad y perspectivas que van más allá de la mera motivación.
El modelo educativo sociocomunitario productivo plantea nuevas categorías y enfoques de la evaluación, se trata de redimensionar el carácter holístico enmarcado en las cuatro dimensiones; en esta línea la evaluación comunitaria de los pueblos indígenas originarios plantea una mirada intercultural e intracultural de procesos de valoración de los procesos educativos.
Este hecho conlleva cierta complejidad puesto que por una parte, el PROFOCOM concibe a la evaluación integral como parte del proceso educativo, como: democrática, participativa, continua, integral, cooperativa, sistemática, cuali-cuantitativa, diagnóstica, formativa y de resultado. Evalúa y registra de manera permanente, mediante procedimientos integrales y comunitarios el proceso de apropiación de los conocimientos y construcción de las nuevas habilidades y destrezas. Por otra parte, la valoración, evaluación educativa en las comunidades indígenas, no toma en cuenta su cosmovisión, sus formas de apropiación del saberes y conocimientos, al parecer, fueron relegados por otros temas más amplios como la descolonización de la educación y la participación de actores sociales y políticos; aunque desde el punto de vista epistemológico la EIB y la EIIP ya plantearon la valoración de conocimientos y saberes de los pueblos indígenas al currículo de la educación formal.
En este sentido, no esta muy claro que la intraculturalidad corresponda al enfoque de la educación indígena originaria, como educación comunitaria, donde los saberes, los procesos cíclicos de transmisión intergeneracional, así como la transmisión de conocimientos mediante la oralidad y la lengua propia, generaron distintas prácticas valorativas cuyo énfasis es precisamente lo actitudinal y lo valórico ligadas a la cosmovisión. En este entendido, pensar la escuela como institución ordenadora de valores sociales, prácticas culturales, de distinción, diferenciación y segmentación, de las personas y las comunidades, dan lugar a una visión desarticulada de la realidad, contraria a los principios holísticos e integradores de los procesos de enseñanza/aprendizaje comunitarios.
En consecuencia una problemática planteada surge sobre la pertinencia o no, de sistemas de evaluación y calificación con relación a las prácticas de valoración propias de las naciones y pueblos indígenas originarios, aunque en teoría la evaluación desde el enfoque del PROFOCOM es parte del proceso educativo participativo comunitario que analiza y valora la formación integral y holística de las y los participantes para lograr la transformación social.
LA MIRADA INTRACULTURAL
Desde la perspectiva de la interculturalidad se sugiere que la evaluación del aprendizaje no debería restringirse al individuo, sino que esta debe entenderse en el seno de la familia y la comunidad en su conjunto como portadora y transmisora de conocimientos y saberes. En este
entendido el seguimiento a procesos valorativos de la comunidad carece de enfoques e instrumentos que posibiliten una adecuada valoración mas real y objetiva de los aprendizajes.
En este ámbito los pueblos indígenas de nuestro país, toman a la evaluación como un proceso de interés común, colectivo y comunitario, donde la objetividad de lo aprehendido no esta en un individuo sino autoafirmación comunitaria, esto desde una perspectiva intracultural.
En conclusión, la evaluación en la educación comunitaria, interrelaciona distintos puntos de vista, sean estos conocimientos, actitudes, comportamientos y prácticas que son desarrolladas por la persona, la familia y la comunidad, cuya única limitante es el seguimiento y la sistematización de los mismos que emerge desde y en la comunidad.
LAS PRÁCTICAS CULTURALES Y LA TRANSMISIÓN DE CONOCIMIENTOS
Las actividades denominadas culturales son parte de la ritualidad de los pueblos indígenas originarios, la simbología y la celebración se constituyen en referentes centrales de la sentí-vision y cosmo-visión, por lo que la valoración-evaluación se da según las decisiones que las comunidades toman respecto a los conocimientos y sus procesos de transmisión y socialización.
Por tanto, desde la perspectiva queda claro que los valores socioculturales de los pueblos indígenas originarios, reúnen una serie de referentes y criterios, los cuales revelan que existe una enseñanza intrínseca de valores que va más allá de lo procedimental. Por tanto, la valoración y evaluación no deberían restringirse a las habilidades y técnicas, sino que estas deben estar íntimamente relacionadas con los valores sociales y los elementos filosóficos y espirituales que son parte de la vida comunitaria.
LA EVALUACIÓN EN LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS
La respuesta a las preguntas ¿Cómo evalúan?,¿Quiénes evalúan en los pueblos indígenas originarios? ¿Qué evalúan?¿Dónde y cuándo evalúan? ¿Qué términos utilizan para evaluar? es posible encontrar respuestas al interior de la experiencia valorativa de las comunidades indígenas.
La valoración y evaluación en los pueblos indígenas son parte de las decisiones colectivas, comunitarias, estas se dan sobre todo, en los roles de los miembros de la comunidad, por lo mismo, los comportamientos, las actitudes, las capacidades y las expectativas esperadas, son referentes para el enaltecimiento o sanción.
En consecuencia, los pueblos indígenas originarios entienden la evaluación como parte de un proceso más amplio, que se puede entender como un conjunto de criterios sistémicos que se utilizan para reconocer, apreciar y distinguir acciones, procesos, productos, individuales y comunitarios. La evaluación y valoración en los pueblos indígenas corresponde a la comunidad como corresponsable de la formación de sus integrantes a través de una serie de ritos y simbolismos, por lo que los criterios de evaluación va en relación a las personas y su
comunidad como parte de los procesos de apropiación de la cultura y no así como criterios abstractos, no situados ni contextualizados.
Así mismo, los criterios para evaluar a las personas que enseñan y para considerarlas especialistas, tiene que ver con el conocimiento, la experiencia así como las actitudes y los comportamientos como ser: la dedicación, la paciencia, la perseverancia, la fe, la voluntad y otros. Por otra parte, el rol de la familia es importante en este proceso de valoración y evaluación como espacio ideal de transmisión, socialización de saberes y conocimientos.
Desde nuevo modelo, La evaluación en la comunidad se la puede abordar desde diferentes ángulos, particularmente desde las vocaciones productivas y la actividad principal a la que se dedica cada pueblo indígena o comunidad donde los valores socioculturales vinculados a la comunidad cobran sentido. En este entendido, la evaluación no pretende dar cuenta de los aprendizajes de manera oral o escrita en un papel para calificar lo que alguien ha aprendido como parte de su experiencia en la vida comunitaria; consiste más bien en una valoración multi-actoral, compuesta de distintos puntos de vista, que busca reflexionar sobre los conocimientos, las habilidades, las actitudes y las decisiones para mejorar el aprendizaje de algo concreto en el proceso mismo de trasmisión de los saberes y conocimientos.
En resumen, la práctica evaluativa de los pueblos indígenas son: La observación continua, detallada y reflexiva de las actitudes y habilidades de las personas en el qué hacer de las prácticas culturales comunitarias que bien podríamos enmarcarlas en las cuatro dimensiones de la persona humana. Así mismo, el proceso de aprendizaje debe estar orientado al logro de objetivos en diálogo y reflexión con la familia, la comunidad para el desarrollo y fortalecimiento de persona en y desde su comunidad.
CRITERIOS DE PROCESO EVALUATIVO
Los pueblos indígenas originarios conciben la evaluación como un proceso y no solamente como un fin, los criterios que se asumen toman en cuenta el desarrollo de la trasmisión y apropiación de conocimientos y saberes. Los aspectos que se toman son: El tiempo en que se realizan las prácticas culturales, los lugares y espacios significativos, el desarrollo de las destrezas en el manejo de los instrumentos o herramientas utilizadas, la acumulación de experiencia, la dedicación, el esfuerzo y la incorporación de los valores socioculturales
Criterios de resultados
La evaluación en los pueblos indígenas originarios se asume los procesos como los resultados, es decir, la calidad educativa es entendida como una serie de actitudes valoradas desde el punto de vista comunitario como son la experiencia y el conocimiento de la tradición vinculada a la vivencia de la comunidad. Tal es el caso de un sabio abuelo que cuenta con estos dos criterios.
En este sentido, el espacio y el tiempo son categorías complementarias, porque se evalúa en los diferentes espacios sociales y actividades culturales. Espacios sociales como el hogar, el lugar de trabajo, reuniones o asambleas comunitarias, fiestas y celebraciones rituales y en la interacción con las demás personas.
Terminología utilizada para la evaluación
Los pueblos indígenas en la riqueza lingüística de los idiomas, destacan una serie de términos, conceptos, frases y expresiones que no sólo funcionan como equivalencias a las terminologías educativas y evaluativas empleadas en castellano, sino que expresan el sentido que guardan las palabras con relación a las concepciones y prácticas valorativas, los cuales van mas allá de la mera definición de la palabra, sino que estas a través de ellas los contenidos culturales y visiones particulares respecto a la transmisión de saberes y los conocimientos adquieren un sentido y significado integral de la vivencia. Sin embargo nos encontramos aquí con una camisa de fuerza puesto que estas deben estar dentro del marco constituido por el Sistema Educativo Plurinacional.
CONCLUSIONES:
El aporte de la evaluación comunitaria de los pueblos indígenas, plantea interesantes perspectivas que se debe tomar encuentra en la practica educativa, sin embargo no queda claro la aplicación concreta en el sistema de evaluación que plantea el reglamento en actual vigencia.
El informe concluye que es posible hablar de una evaluación comunitaria, siempre y cuando se entienda la evaluación valoración, aun así la valoración conlleva un matiz ideológico que no agota la comprensión de la valoración de los pueblos indígenas donde llevan referentes y sentidos culturales ligados la comunidad y al cosmos.
La evaluación comunitaria y sus parámetros planteados adecuados a la visión holística e integral no agota la vivencia y cosmovisión de los pueblos, por lo que no se puede cosificar ni al individuo ni la comunidad desde perspectivas metodológicas ligadas a la lógica y pensamiento occidental.
Es necesario integrar en el reglamento de evaluación, así como en el currículo regionalizado el sentido formativo holístico del aprendizaje, los saberes, conocimientos y valores socioculturales que ordenan la vida en comunidad “transfondo cultural” que no es sino la cosmovisión plasmados en los ritos de iniciación, ritos de paso, tradiciones, costumbres, fiestas y otros que conllevan connotación espiritual.
La evaluación comunitaria no consiste simplemente en un sistema complejo de estrategias, procesos y resultados que interrelacionan distintos puntos de vista, sino que estas deben concretizar o abstraer sentidos y categorías sobre saberes, conocimientos, actitudes, comportamientos y prácticas que son desarrolladas por la persona, la familia y la comunidad.
Los criterios de proceso y resultado, son complementarios y toma en cuenta diversos aspectos, como los tiempos en que se realizan las prácticas culturales, los lugares y espacios significativos, por lo mismo, la evaluación comunitaria es una práctica social comunitaria que
refuerza, reafirma, revisar, reinventa expresiones culturales e identidades colectivas que va más allá del aula.
0BSERVACIONES:
1. Falta de claridad conceptual de términos como ser: valoración, evaluación y calificación, el autor en algunos casos los usa en la misma categoría.
2. EL planteamiento de la evaluación no es asumida desde el punto de vista de la gestión educativa, por lo que hace de ella una parte fuera del todo.
3. Se usa arbitrariamente los términos como la individualidad, colectividad y otros sin valorar la carga ideológica y política que estas conllevan.
4. Se utilizan categorías de valoración estética, ética, cuya concepción de mundo es distinta del enfoque filosófico del modelo educativo socio-comunitario.
5. La evaluación comunitaria carece de un enfoque de interculturalidad vinculada en entorno a la consolidación de currículos regionales y el currículo único.
6. La concepción de la evaluación como proceso reflexivo, sistemático y riguroso de indagación sobre la realidad, no considera las situaciones, explícitas e implícitas de vivencias en contextos sociocomunitarios en su hábitat.
7. Las prácticas de valoración y evaluación de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios (NPIOs), debe partir de actividades culturales asi como de las distintas celebraciones y ritos practicados en el ciclo agrícola.
8. Los aspectos sobre la motivación y género tratados en el informe, no son coherentes con el enfoque integral y holístico que plantea el modelo, puesto que en ella se valora la complementariedad y perspectivas que van más allá de la mera motivación.
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